La única solución es la Verdad Fundamental; no existe nada en el universo que esté separado de cualquier otra cosa. Todo está intrínsecamente conectado, todo es interdependiente de manera irrevocable e interactiva, entrelazado en la estructura de todo lo que existe.

Todos los gobiernos, todas las políticas, deben basarse en esta verdad. Todas las leyes deben estar enraizadas en ella.

Ésta es la esperanza futura de la raza humana; la única esperanza para este planeta.

El amor lo da todo y no requiere nada.

Sé una luz en el mundo, y no lo perjudiques. Busca construir, no destruir. Lleva a mi gente a casa.

 

Con tu ejemplo brillante. Busca sólo la Divinidad. Habla sólo con la verdad. Actúa únicamente con amor.

Vive la Ley del Amor ahora y siempre. Da todo, no requieras nada. Evita lo mundano.

No aceptes lo inaceptable.

Convierte cada momento de tu vida en una efusión de amor.

Utiliza cada momento para invocar el pensamiento más elevado, pronuncia la palabra más noble, realiza el hecho más sublime.

Lleva paz a la Tierra llevando paz a todos aquellos con cuyas vidas estás vinculado.

Sé la paz.

Siente y expresa en cada momento tu Divina Conexión con el Todo, y con cada persona, lugar y cosa.

Aprovecha cada circunstancia, reconoce cada falta, comparte todo el júbilo, contempla cada misterio, camina en los zapatos de cada hombre, perdona cada ofensa (incluyendo las propias), sana todos los corazones, respeta la verdad de cada persona, adora al Dios de cada uno, protege los derechos de todos los seres humanos, preserva la dignidad de cada quien, promueve los intereses de todas las personas, provee las necesidades de los que te rodean, da como un hecho la santidad de cada persona, saca a la luz los mayores dones de tus semejantes, propicia la bendición de todos, y pronuncia la seguridad de su futuro en el firme amor a Dios.

Sé una viva representación de la Verdad más elevada que reside en tu interior.

Habla sobre ti mismo con humildad, para que nadie confunda tu Verdad más Elevada con un alarde.

Habla suavemente para que nadie piense que solo estás llamando la atención.

Habla con amabilidad, para que todos puedan conocer acerca del Amor.

Habla abiertamente, para que nadie piense que tienes algo que ocultar.

Habla con sinceridad, para que no se interprete erróneamente.

Habla con frecuencia, para que realmente se propague tu palabra.

Habla respetuosamente, ya que todos merecen tu consideración.

Habla amorosamente, para que cada sílaba sirva como un alivio.

Habla de Mí en cada expresión.

Haz de tu vida un don. Recuerda siempre: ¡tú eres el don!

Sé un don para cada persona que entre en tu vida, y para todos aquellos en cuya vida tú participas. Ten cuidado de no entrar en la vida de otro si no puedes ser un don.

(Siempre puedes ser un don, porque siempre lo eres, aun cuando algunas veces no te permitas a ti mismo saberlo.)

Cuando alguien entre en tu vida inesperadamente, busca el don que esa persona espera recibir de ti.

Que forma tan extraordinaria de exponerlo.

 

¿Cuál entonces, crees que es la razón para que una persona llegue a ti?

Yo te digo: cada persona que llegue a tu vida, llega para recibir de ti un don. Y, al hacerlo, a su vez te da un don, el don que experimentes y cumplas con la realización plena de Quién eres.

 

2-

 

todo lo que concierne a la vida es espiritual y, por lo tanto, todos los problemas de la vida tienen una base espiritual, y se solucionan espiritualmente.

En este planeta, las guerras se desatan porque alguien tiene algo que otro quiere. Esto es lo que ocasiona que alguien actúe en una determinada manera que no aprueba algún otro.

 

Todo conflicto surge de un deseo fuera de lugar.

La única paz que se sostiene en todo el mundo es la Paz Interna.

Es necesario permitir que cada persona encuentre la paz en su interior. Cuando encuentres la paz en el interior, descubres también de que puedes prescindir.

Esto simplemente significa que ya no necesitas las cosas de tu mundo exterior. La "ausencia de necesidad" es una gran libertad. Te libera primero, del temor: temor de que haya algo que no tengas; temor de que haya algo que tengas y que puedas perder, y temor de que sin una cierta posesión, no serás feliz.

Segundo, la "ausencia de necesidad" te libera del enojo. El enojo es temor expresado. Cuando no tienes nada que temer, no tienes por qué enojarte.

No te enojas cuando no obtienes lo que quieres, porque tu deseo sólo es una preferencia, no una necesidad. Por lo tanto, no sientes un temor relacionado con la posibilidad de no obtenerlo. De ahí que no haya enojo.

No te enojas cuando alguien no es amable, porque no tienes necesidad de que sean amables. No te enojas cuando alguien no es cariñoso, porque no tienes necesidad de que te amen. No te enojas cuando alguien es cruel, o hiriente o busca perjudicarte, porque no tienes necesidad de que se comporten en otra forma, y estás seguro de que no pueden dañarte.

Ni siquiera sientes enojo si alguien busca quitarte la vida, porque no temes a la muerte.

Cuando se te suprime el temor, se te puede despojar de todo lo demás y no sentirás enojo.

Sabes en tu interior, instintivamente, que todo lo has creado y se puede crear de nuevo, o - lo que es más importante - que no tiene valor.

Cuando encuentras la Paz Interior, ni la presencia ni la ausencia de cualquier persona, lugar o cosa, condición, circunstancia o situación, puede convertirse en Creador de tu estado mental o la causa de tu experiencia de ser.