Cuando ames, no digas que Dios esta en tu corazón, di que tu estas en el corazón de Dios.

Y no quieras regir el curso del amor, será el amor, si te ve digno, el que regirá tu curso.

El amor no tiene mas deseo que realizarse.

Pero si amas, y no puedes evitar los deseos, que ellos sean:

Fundirte, y fluir como el arroyo que susurra su música en la noche.

Conocer el dolor de la demasiada ternura.

Ser lastimado por tu conocimiento del amor.

Y sangrar voluntariamente, con alegría.

Despertar al amanecer con alas en el corazón y dar gracias por un nuevo día de amor.

Reposar al mediodía, recordando el deleite amoroso.

Volver serena y dulcemente al hogar en el ocaso.

Y dormir con un ruego por el amado en el alma y una canción de alabanza en los labios.

Pero si tu temor te induce a buscar tan solo la paz y el goce del amor, es preferible que cubras tu desnudez y abandones su portal. Y marches hacia un mundo sin primaveras en el que reirás, pero no toda tu risa; y lloraras, aunque no todas tus lágrimas.
El amor no da ni toma nada excepto de sí mismo. No posee ni es poseído. Porque el amor es suficiente para el amor."

Si filtramos con rigidez la información exterior, caemos en la rutina y la pobreza mental; si filtramos menos, podemos ser más creativos; y si no filtramos nada, el chorro de percepciones de la realidad nos desborda hasta la locura. El loco ve demasiado.

"Del Bien que hay en vosotros puedo hablar, más no así del mal, pues, ¿Qué es el mal sino el bien torturado por su

propia hambre y sed?"

"Una vez, mientras yo estaba enterrando a uno de mis egos, se acercó a mí el sepulturero, para decirme:

-De todos los que vienen aquí a enterrar a sus egos muertos, sólo tú me eres simpático.

-Me halagas mucho -le repliqué-; pero, ¿por qué te inspiro tanta simpatía?

-Porque todos llegan aquí llorando -me contestó el sepulturero-, y se van llorando; sólo tú llegas riendo, y te

marchas riendo, cada vez."

"Ser nosotros mismos
nos causa ser exilados por muchos otros.
Sin embargo, cumplir con lo que otros quieren
nos causa exilarnos de nosotros mismos·"

"Apenas ayer me sentía una partícula

Oscilando sin ritmo en la espera de la vida

Ahora sé que soy la espera

Y toda la vida palpita en mí en rítmicos fragmentos"